Se considera un OVNI a cualquier objeto volador no identificado. Es decir, si ves algo que está volando y no sabes qué es, pues es un OVNI. No hacen falta enanitos verdes asomándose por escotillas ni cabezones grises de ojos saltones abduciendo ganado para que se trate de un fenómeno de este tipo.

Parece ser que muchos de los avistamientos pueden explicarse a partir de un fenómeno natural conocido como sprites. Los sprites son unos destellos de luz que se dan en la atmósfera como resultado de las descargas eléctricas que se producen durante las tormentas. Estas luces, que parecen danzar sobre las nubes, han sido reportadas varias veces, pero no se investigaron en profundidad hasta hace un par de décadas. Efectivamente, aunque los sprites han estado allí arriba durante millones de años, se descubrieron por primera vez y por absoluta casualidad en 1989, cuando un investigador calibraba una cámara fotográfica que utilizaba para fotografiar las estrellas.

Los sprites han estado allí arriba durante millones de años

Han descubierto que estos sprites se mueven a través de la atmósfera a una gran velocidad y a veces siguiendo trayectorias completamente enredadas. Esto parece coincidir con los testimonios de los que dicen haber visto OVNIs que realizan giros cerrados a altísimas velocidades. Al no tener masa, un sprite puede hacer cosas realmente curiosas en el cielo.

Las tormentas eléctricas son el catalizador de un fenómeno natural.

Los sprites aparecen sólo en el hemisferio norte y durante el invierno.

Este fenómeno se produce encima de la mayoría de las tormentas, pero no los habíamos detectado hasta hace relativamente poco. Surgen muy alto en el cielo y duran sólo una fracción de segundo. Son destellos de luz que aparecen en la atmósfera superior, entre los 70 y 110 km sobre la superficie de la Tierra. Esta es una altura mucho mayor a los 15 o 20 km donde se producen por lo general los rayos. Los rayos de la tormenta aumentan la intensidad del campo eléctrico, produciendo un destello de luz que llamamos sprite. La ciencia, una vez más, se encarga de quitarnos el misterio de lo desconocido.

 

Written by cadiz-virtual