La cámara se presenta como uno de los aspectos fuertes del N97, con una resolución de 5 megapíxeles y óptica Carl Zeiss. Y la verdad es que para ser la cámara de un móvil el resultado no es malo, siempre que hagamos fotos en entornos con bastante luz. En caso contrario, los resultados serán desiguales. El ruido, eso sí, es uno de los principales fallos que le encontramos.

El flash LED dual que la acompaña es lo que es y tampoco le podemos pedir demasiado. Si estamos muy cerca del objeto a fotografiar tenderá a producir muchos brillos y sobreexponer la foto, mientras que si estamos demasiado lejos resultará poco útil en la mayoría de ocasiones, pero se agradece el que lo lleve.

La tapa que cubre la lente también es un punto a favor del N97, pues impide que esta se raye o se ensucie en exceso. Además, cuando abrimos esta tapa la aplicación de la cámara se ejecuta automáticamente. La tecla de fotos está en una posición más que cómoda y, pulsándola ligeramente, activa la función de autoenfoque, con lo que conseguiremos fotos mucho mejores.

Lo único que le hemos echado en falta ha sido la función de enfoque por pulsación en pantalla, aunque siempre podemos lograr el mismo efecto con el bloqueo del enfoque.

 

Nokia N97, multimedia

Con 32 GB de espacio de almacenamiento, el apartado multimedia del N97 está más que preparado para almacenar un buen número de ficheros, por tanto gran cantidad de música y de vídeos. El que venga con un conector de auriculares de 3,5 milímetros ayuda a que esta función tome más relevancia, al permitirnos usar los que nosotros prefiramos.

Desafortunadamente, la aplicación de vídeos soporta un número reducido de formatos. De hecho, una gran mayoría de los vídeos que hemos copiado directamente al móvil no han funcionado correctamente. Pero todo tiene solución, y en este caso fácil. Utilizando Ovi Transfer, la aplicación que viene incluida la conversión se realiza de forma automática, por lo que solo tenemos que arrastrar el vídeo a ella para traspasarlo y poderlo visualizar en el móvil.

Una vez hecho esto, la reproducción en el terminal es muy buena, con un interfaz a pantalla completa sencillo de manejar.

Respecto a los altavoces incluidos el volumen no es demasiado elevado, así que toca seleccionar un buen tono si no queremos perdernos más de una llamada. A ello se le suma que su calidad tampoco es demasiado alta, por lo que no esperemos usarlo para escuchar música entre varios amigos, a no ser que todos ellos estén callados.

Algo similar ocurre con los auriculares, no con la calidad que es muy buena, sino en volumen.

Incluso situándolo a máximo volumen este se queda bastante por debajo del que generan otros reproductores de música u otros teléfonos.

Nokia N97, viene con accesorios

Al contrario que el 5.800, el N97 no viene con un puntero integrado en la carcasa, lo que demuestra que lo han enfocado mucho a usarlo con los dedos. A pesar de ello, siempre hay usuarios que prefieren el puntero, sobre todo en el modo de reconocimiento de escritura, por lo que uno de los accesorios es un puntero colgante, que podremos adjuntar al teléfono. Pequeñito pero muy práctico.

Como opciones de carga de la batería se incluyen 2 accesorios, un cable USB para conectarlo al ordenador y otro cable para conectarlo a la corriente.

Nokia N97

El análisis completo resulta imprescindible para valorar si este móvil está hecho para nosotros o no.

Lo mejor que se puede decir del Nokia N97 es que se trata de un móvil equilibrado. Todas sus funciones están a un nivel bastante alto, sin que unas destaquen especialmente sobre las otras.

Pero también es verdad que de ninguna de ellas se puede decir que roce la perfección. La incorporación de 32 GB internos y una ranura para MicroSD es de los más interesante, pero la usabilidad de su sistema operativo sigue siendo uno de los puntos flojos y en lo que más debería trabajar Nokia, así como en adaptar la interfaz mejor a pantallas táctiles. Pantalla AMOLED y capacitiva serían puntos extras, aunque casi obligatorios para próximos modelos.

 

Written by cadiz-virtual